Todo el que quiere aprender inglés empieza buscando profesor. Pero ¿cómo saber que ese profesor es un profesional capaz de llevarte al idioma?
1. No se parece a un profesor de colegio
Mucha gente arrastra un recuerdo negativo de las clases del colegio. De pequeño falta motivación para conquistar el inglés: libros antiguos, grupos llenos y exámenes constantes que matan el cariño por el idioma. Por eso los adultos suelen buscar un profesor cercano y poco severo. Conviene decir que eso no le va bien a todo el mundo: unos necesitan la zanahoria y otros el palo, porque justamente les falta autodisciplina.
2. La edad del docente y su competencia
Algunos alumnos están cómodos con alguien de su edad; otros buscan un mentor con más experiencia. Por regla general, la calidad no la marca la edad, sino el amor por el idioma, la profesionalidad y la formación continua del profesor.
3. Caracteres parecidos
Una actitud parecida ante la vida, aficiones comunes, el sentido del humor u otro rasgo cualquiera: para cada uno es algo distinto. Muchísimos alumnos hablan de la comodidad psicológica con su profesor.

4. Habilidades comunicativas
La mayoría quiere, ante todo, romper la barrera del idioma y empezar a hablar inglés con soltura, sin pánico. Eso lo da un profesor con enfoque comunicativo: en clase se trabajan todas las destrezas y se habla todo el rato.
5. Buena pronunciación
Para muchos importa que el profesor tenga una pronunciación correcta, dicción clara y una voz agradable.
